¿Qué es Animus?

Animus es un Centro de Desarrollo Humano que ofrece soluciones de coaching, en sus diversas modalidades, para fomentar el desarrollo del potencial humano, la calidad humana y el progreso de las organizaciones.

COACHING es un proceso dinámico, interactivo, reflexivo, creativo y confidencial en el que alguien (Coach) entrena a otras personas (Coachees) en el logro de sus metas, colaborando en el desarrollo de su mayor potencial.

Disociación mental



José Luis Padilla Corral


La llamada "Enfermedad Mental" ocupa en nuestro planeta, un papel cada vez más importante, puesto que finalmente todo el mundo se sabe un poco "raro". Y ya es extraña la persona que no haya padecido en su vida una alteración en su estado de ánimo.

De tal manera que la alteración mental está llegando a ser algo "normal", empieza a considerarse como parte de la actividad del hombre tener algunos episodios de alteración de su psiquismo lo suficientemente importantes como para tener que tomar medicación.

Así, ya forman parte "casi" de la vida normal las alteraciones del sueño que precisan la ingesta de hipnóticos y que el paciente ni siquiera lo considera con preocupación: es "algo más" de la vida moderna.

Tampoco se considera patológico el estado de hiperactividad que con mucha frecuencia mantiene el sujeto, para responder a la sociedad competitiva en la que se encuentra y que, con gran frecuencia tiene que mantener con estimulantes.

No se trata de recuperar “el justo medio”, sino de recuperar el sentido del humor, un estado de ánimo que le permite al sujeto afrontar todo el acontecer oscilando en todos sus sentimientos, predominando la alegría, pero dando la seriedad oportuna cuando es precisa. Ese sentido del humor, sería lo que llaman los textos antiguos “la alegría de vivir”.

Buscando las causas que a nivel espiritual están ocasionando esta patología, podemos decir que la causa que hace que el hombre entre en conflicto con su realidad espiritual es el hecho –ya asumido como normal- de que su idea, su imagen, su pensamiento, su ideal tienen un espacio y su realización tiene otro. Hay una disociación entre lo que se piensa, lo que se siente y lo que se hace y eso inevitablemente lleva a un deterioro del espíritu, que:
  • en un caso, es tristeza, depresión: por no ser consecuente con lo que se piensa o se siente;
  • en otro caso, es manía: por un afán desmesurado por poder hacer lo que se piensa o lo que siente y no poderlo realizar;
  • puede ser histeria: por un intento exagerado de que a través de la trampa y el engaño conseguir que otros hagan lo que nosotros no podemos hacer;
  • una neurosis: al darse cuenta que en el propio cuerpo no se pueden realizar las expectativas y esperanzas que se habían pensado.
Ante la imposibilidad de dar cauce a lo que siente, el sujeto se disocia para irse a una “realidad” en la que sí los puede realizar.